
El girasol argentino va por un récord histórico
La Argentina se encamina a una de las mejores campañas de girasol en más de dos décadas.
La Argentina se encamina a una de las mejores campañas de girasol en más de dos décadas. Si el clima acompaña, la siembra 2025/26 podría superar las 2,5 millones de hectáreas, alcanzando una producción estimada de 5,1 millones de toneladas, según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR). Con los stocks iniciales, la oferta total rondaría los 6,1 millones de toneladas, un 30% más que el promedio de los últimos cinco años.
El sector viene de una campaña comercial excepcional: en 2024/25 se negociaron 3,6 millones de toneladas, el mayor volumen desde 2007/08, y ya se comprometieron más de 560 mil toneladas para la nueva temporada. En paralelo, la molienda alcanzó niveles récord —3,18 millones de toneladas entre enero y agosto— y podría trepar a 4,8 millones en 2026, impulsando exportaciones de aceite y harina.
Las ventas externas también marcan hitos: en lo que va del año suman 1 millón de toneladas, 54% más que el promedio quinquenal. La BCR proyecta 1,5 millones de toneladas exportadas en 2026, el mayor registro del siglo.
El auge argentino se apoya en una menor oferta de los grandes competidores. En Ucrania y Rusia, las cosechas sufren caídas por lluvias prolongadas y sequías, reduciendo los rendimientos y elevando los precios internacionales del aceite, que se mantienen firmes en torno a 1.200-1.300 USD/t.
Con una demanda sostenida de la India y Europa, y un contexto global ajustado —la relación stock/consumo mundial será la más baja en cinco años—, la industria nacional se consolida como uno de los protagonistas del comercio mundial de aceites vegetales.
El único factor a seguir de cerca es la baja del precio del petróleo, que podría moderar la demanda de biocombustibles y poner presión sobre el mercado en los próximos meses.