Locales / Provinciales Escuchar artículo

Agua en General Pico: reconocen limitaciones en la calidad y advierten sobre el estado de la infraestructura

Radio 37 dialogó con Paulo Pechín, gerente de Agua Potable y Saneamiento Urbano (APySU) de Corpico, quien admitió que el servicio enfrenta desafíos por el crecimiento de la ciudad y el envejecimiento de la red. Aunque aseguró que el agua es apta para consumo, aunque presenta niveles de sales por encima de parámetros sugeridos a nivel nacional.

Agua en General Pico: reconocen limitaciones en la calidad y advierten sobre el estado de la infraestructura

Radio 37 dialogó con Paulo Pechín, gerente de Agua Potable y Saneamiento Urbano (APySU) de Corpico, quien admitió que el servicio enfrenta desafíos por el crecimiento de la ciudad y el envejecimiento de la red. Aunque aseguró que el agua es apta para consumo, aunque presenta niveles de sales por encima de parámetros sugeridos a nivel nacional.

En el marco de una jornada sobre gestión del agua potable en el norte pampeano, que se llevará a cabo el día miércoles a las 10 horas en MEDANO, el gerente de APySU, Paulo Pechin, brindó un panorama sobre la situación del servicio en General Pico y reconoció las dificultades que enfrenta el sistema.

“El servicio es cada vez más exigente sobre una infraestructura que envejece y una ciudad que crece constantemente”, señaló. En ese sentido, explicó que desde la cooperativa se trabaja de manera permanente para sostener la continuidad y calidad del suministro, aunque admitió que no se trata de un escenario ideal.

Pechin diferenció entre la calidad del servicio y la calidad del recurso. En relación al agua, indicó que proviene del acuífero chacopampeano, cuyas características naturales incluyen altos niveles de sales, entre ellas flúor y arsénico. “Es la única fuente de abastecimiento que tenemos”, afirmó.

Sobre este punto, aclaró que el agua que se distribuye en la ciudad es considerada apta para consumo humano, ya que cumple con los parámetros establecidos por la normativa provincial vigente. Sin embargo, reconoció que algunos valores, como el arsénico y el flúor, se encuentran “levemente por encima” de los niveles sugeridos por el Código Alimentario Argentino, en un margen de entre el 10% y el 20%.

A pesar de esto, remarcó que no existen registros de enfermedades vinculadas directamente al consumo de agua en la ciudad. “Nos basamos en la historia sanitaria local, donde no se evidencian patologías asociadas a estos componentes”, sostuvo.

El funcionario también explicó que los controles son constantes, tanto internos como externos. Además de los análisis que realiza la cooperativa, intervienen organismos como el Ente Regulador de Servicios Públicos, el municipio y la Administración Provincial del Agua.

En cuanto a posibles mejoras, Pechin fue claro: “La solución de fondo sería el acueducto del río Colorado”. Según indicó, esta obra permitiría mezclar el agua actual con una de mejor calidad, reduciendo la concentración de sales y aumentando la disponibilidad del recurso. Sin embargo, se trata de un proyecto largamente postergado.

Otro de los puntos críticos mencionados fue el uso del agua. El gerente insistió en la necesidad de racionalizar el consumo, ya que gran parte se destina a usos no esenciales. “Deberíamos utilizar el agua potable únicamente para consumo humano”, planteó, al tiempo que impulsó la implementación de sistemas de doble circuito en nuevas construcciones, para separar el agua de consumo de la de uso general.

Respecto a la red, indicó que gran parte de la infraestructura tiene cerca de 40 años y, si bien se realizan tareas de mantenimiento y recambio, no es viable una renovación total. “Trabajamos con mantenimiento preventivo y tecnología para anticipar fallas, pero es un sistema que requiere inversión constante”, explicó.

Finalmente, también advirtió sobre el consumo de agua envasada sin controles adecuados, especialmente aquella que se distribuye en bidones sin condiciones de conservación. En ese sentido, subrayó que los riesgos sanitarios más importantes no están en los minerales, sino en la posible contaminación bacteriana.

De este modo, la situación del agua en General Pico combina factores estructurales, naturales y de gestión, en un escenario que plantea desafíos a largo plazo y requiere tanto inversiones como cambios en los hábitos de consumo.

Comentarios